Nuestros artículos de opinión

  • 10.08.2018 Los caminos sinuosos de la aplicación de la ley y la justicia
    La abogada Angélica Sesín y Álvarez escribe que el camino hacia la correcta impartición de la justicia no avanza a menudo en línea recta. Múltiples obstáculos se interponen. Y la solución no es tan simple como parece en los discursos y políticas oficiales.   Los caminos sinuosos de la aplicación de la ley y la justicia   Uno de los enormes pendientes en nuestro país y en concreto en nuestro estado, Puebla, es la crisis de credibilidad derivada de la deficiente aplicación de la ley y de la justicia que nos coloca en un interminable círculo vicioso en detrimento de la confianza ciudadana.   Es por ello que pese a los cambios observados en los esquemas de procuración de justicia, modificando desde el nombre y dotando de autonomía a la “nueva” Fiscalía General del Estado de Puebla, por citar el ejemplo más cercano, no se registra un incremento en lo único que puede hacer una diferencia real: resultados y el abatimiento correspondiente de los índices alarmantes de impunidad.   Porque para nadie es un secreto que el bajísimo porcentaje de casos de éxito en esta materia es, además de la pésima imagen que nos acarrea a nivel internacional, un aliciente para que los delitos y faltas a la ley se cometan día tras día, dado la reducida posibilidad de recibir la sanción debida. Tener una efectividad inferior al cinco por ciento es el caldo de cultivo ideal para la perpetuación del delito.   En mi experiencia como penalista he tenido la oportunidad de atestiguar esfuerzos institucionales y personales orientados en el discurso a lograr una verdadera transformación que, sin embargo, se estrellan una y otra vez contra el muro de las inercias y los vicios que han invadido tanto a las anteriormente llamadas procuradurías como a la tarea de impartición de justicia que dependen del poder judicial.   Ese sistema al que nos referimos, ha dejado de lado los principios y reglas en perjuicio de los intereses de la sociedad, olvidando la obligación ética de alcanzar la armonía en el derecho, que no es otra cosa, que entrelazar el derecho penal, el derecho procesal y los derechos fundamentales, con el noble propósito de conseguir la equidad en sus resoluciones, sin violentar ningún precepto.   En teoría, la justicia que debería de ajustarse a la verdad, dando a cada quien lo que le corresponde ajustado a derecho, en la realidad de los ministerios públicos y los juzgados se transforma en su opuesto, y no porque lo dicho a la letra no sea claro, sino porque se anteponen intereses de toda índole, personales, económicos, políticos, religiosos y sociales.   Y es que si bien es cierto que la justicia, la legalidad y la ley van entrelazadas, partiendo de que la ley establece las directrices que debemos seguir al vivir en una colectividad, la legalidad nos dice que esa ley que se dictó esta correcta, mientras que la justicia depende de su aplicación de manera exacta, es importante saber cómo opera la legalidad en una cuestión práctica, porque la legalidad siempre estará en la ley, pero la ley no siempre tiene legalidad.   Lo anterior se plantea por las evidentes carencias que tiene la Fiscalía de Puebla en el manejo y la aplicación de esa tríada que menciono, ya que en el modelo anterior (como Procuraduría) funcionaba como un triángulo, es decir, con una persona al mando y cinco o seis personas de apoyo, que ahora se intenta hacer funcionar al revés, con muchas personas dando instrucciones y muy pocas realizando el trabajo que la organización requiere.   En conclusión, no todos los cambios son virtuosos. Con frecuencia se cambia para peor.
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  • 06.06.2018 Derecho y fútbol
    La licenciada Mariel Cortez nos llama a reflexionar acerca de la importancia de las reglas en todas las actividades humanas, como la única garantía posible de una convivencia armónica y civilizada. También nos invita a apoyar a nuestra selección nacional de fútbol.   Derecho y fútbol   El profesor inicia su clase con una pregunta: ¿qué es lo más importante en el fútbol? Un alumno responde que los jugadores, porque sin ellos no hay fútbol. Respuesta incorrecta. Otro indica que el balón, porque sin balón no se puede practicar ese deporte. Respuesta incorrecta también. El resto va mencionando la cancha, la portería, el público...   El profesor coincide en que todos esos factores son importantes pero ninguno es lo más importante. La respuesta correcta es: lo más importante para jugar al fútbol son las reglas. Eso es lo básico para la práctica de ese y de los demás deportes. De hecho, las reglas son indispensables en prácticamente todos los quehaceres humanos, en todos los aspectos de la vida cotidiana.   Y esa lección acerca de la importancia de las leyes, que dejó una huella profunda en los alumnos, adquiere nueva vigencia no solamente por la proximidad del Mundial de Rusia que está por comenzar sino por la jornada electoral que los mexicanos tendremos el próximo primero de julio para renovar desde la presidencia de nuestro país, así como los congresos estatales y federales, hasta alcaldías y gubernaturas en varios estados de la república, como Puebla.   Así que en las próximas semanas deberemos estar muy atentos a los partidos de la selección mexicana de fútbol, con la aspiración nacional de que mejore sus anteriores desempeños. Dada la popularidad del fútbol, prácticamente todos los mexicanos estaremos muy pendientes del televisor para seguir los pormenores del mundial, confiando en que los árbitros aplicarán con justicia el reglamento.   Sin embargo, retomando la lección del profesor, lo más importante para cada uno de nosotros estará realmente en juego el primer domingo de julio, cuando tendremos la oportunidad de acudir a las casillas de votación para sufragar a favor de alguna de las opciones que aparecen en las boletas, confiando también en que los contendientes y las autoridades respetarán y harán respetar las leyes correspondientes.   En ese sentido, en las siguientes semanas tendremos la oportunidad de valorar la importancia de nuestro voto para la construcción de un país que, antes que ninguna otra cosa, necesita de leyes, normas y reglamentos que le den certidumbre y confianza a sus habitantes. Ojalá que al momento de votar tengamos todos muy presente la enseñanza del profesor: sin reglas claras (es decir, sin Estado de derecho) ninguna actividad social es posible. Y mientras tanto, disfrutemos del Mundial de Rusia, apoyando con todo el entusiasmo y las mejores vibras a nuestra selección.
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  • 08.03.2018 XXI, el siglo de las mujeres
    La licenciada Mariel Cortez plantea en su texto que la conmemoración del Día Internacional de la Mujer se convierta en el impulso definitivo, que profundice y amplíe, a plenitud, el ejercicio de los derechos de la población femenina, una tarea impostergable para todos.
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  • 17.01.2018 Demanda por pérdida de tiempo, una leyenda urbana
    El abogado Roberto Hernández nos comparte una nota en la que aborda uno de los mitos jurídicos más populares en el país: "La demanda por pérdida de tiempo".   Demanda por pérdida de tiempo, una leyenda urbana   Es común que hoy en día existan leyendas urbanas que la gente crea que son ciertas por haberlo escuchado de algún conocido o bien porque lo vieron en redes sociales o algún programa de televisión, es por ello que hoy quiero hablar y desmentir la falsa creencia que tienen las personas que por encontrarse en una relación de noviazgo prolongada y posteriormente exista una ruptura les da derecho a alguno de ellos a demandar a su pareja por “PÉRDIDA DE TIEMPO”. En México no existe esa figura jurídica, se podría confundir con otra llamada “ESPONSALES”, misma que tiene su origen en el derecho romano, pues doctrinalmente se entiende como la PROMESA de matrimonio aceptada mutuamente en donde quienes contraen esponsales son los futuros esposos.   Jurídicamente, los esponsales son un contrato, de naturaleza preparatoria, ya que conducen al contrato definitivo del matrimonio. Sin embargo en la mayoría de los Estados de la República Mexicana incluyendo el Estado de Puebla han derogado esta figura jurídica de naturaleza familiar del Código Civil, pues la evolución constante de nuestra sociedad ha hecho que poco a poco se vuelva obsoleta ya que una simple promesa no garantiza el cumplimiento coactivo del acto jurídico y solemne del matrimonio, mismo que genera derechos y obligaciones y que además es la base jurídica de la familia. No obstante, en otros estados como Tlaxcala o Aguascalientes donde los usos y costumbres son más arraigados, sigue vigente esta figura jurídica en sus ordenamientos normativos, pues de los pocos beneficios que conllevan los esponsales, es poder lograr una indemnización pecuniaria cuando no se lleva a cabo la unión matrimonial, lo que la gente podría confundir como una demanda por “pérdida de tiempo”. Ahora bien tomando como referencia el Código Civil del Estado de Tlaxcala, en el artículo 40 nos dice que, si alguno de los prometidos decide no cumplir con su compromiso de matrimonio, pagará al otro prometido una indemnización de los gastos que hubiere hecho con motivo del matrimonio o exista un daño grave a su reputación, que en otras palabras podría definirse como una afectación al daño moral, bajo ese contexto es importante mencionar que la indemnización será fijada por el Juez de manera prudente y teniendo en cuenta los recursos del prometido culpable y la gravedad del perjuicio causado al inocente. En lo que respecta al Estado de Puebla, en caso de encontrarse en el primer supuesto en el que dos personas tuvieran una relación de pareja prolongada, decidieran separarse y uno de ellos quisiera demandar a su pareja por “pérdida de tiempo”, se tendría que demandar el daño moral, toda vez que en el ordenamiento local no permite requerir el cumplimiento de una promesa, pero el daño psicológico y el moral a la imagen y personalidad de la persona, pueden ser susceptibles que un Juez los conozca y en su caso condene a la indemnización al responsable, en el caso que se comprueba que existió un afectación a los derechos de la “personalidad” del prometido inocente. En ese sentido, cuando se produzca un daño moral, el responsable del mismo tendrá la obligación de repararlo mediante una compensación económica, el cual el monto de la indemnización lo determinará el Juez tomando en cuenta los derechos lesionados, el grado de responsabilidad, la situación económica del responsable, y la de la víctima, así como las demás circunstancias del caso. Por el cual, dicho monto no podrá exceder de tres mil días de salarios mínimos. Bajo ese contexto, de lo vertido en las líneas anteriores concluimos que demandar por “pérdida de tiempo” jurídicamente no existe pues como se mencionó se llega a confundir con la figura de los esponsales que por su naturaleza y desuso se ha derogado en diecisiete Estados de la República, sin embargo hay otros en los que sigue vigente su aplicación como lo es Tlaxcala y Aguascalientes, en lo que respecta a la Ciudad de Puebla se puede demandar el daño moral mismo que deberá cumplir con los requisitos establecidos por ley. Es por ello que siempre es recomendable leer e informarse de fuentes confiables antes de sacar conclusiones erróneas y no dejarse influir por lo que escucharon del vecino o vieron en redes sociales o la televisión, finalmente espero que con las líneas anteriores quede claro que no se puede demandar por “pérdida de tiempo” sólo es una leyenda urbana que se ha popularizado en la sociedad.
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  • 12.12.2017 El acoso laboral, una realidad inaceptable
    La licenciada Nayibe Sacre nos expone atinadamente una de las situaciones más graves que enfrentan los trabajadores, principalmente las mujeres. Con argumentos contundentes, llama a generar una cultura de combate en todos los frentes, para conseguir, entre todos, que el ambiente laboral sea un ambiente de respeto, seguridad y confianza. Hagámoslo posible.   El acoso laboral, una realidad inaceptable   El lugar de trabajo representa uno de los lugares más importantes de nuestra vida, como consecuencia de ello, se debe procurar tener un ambiente de respeto y agradable entre los compañeros de trabajo. Una de cada tres mujeres en el país padece violencia psicológica dentro de su trabajo, de acuerdo con cifras del Colegio Jurista. Al día de hoy, me surgen dos preguntas ¿cuántos de nosotros hemos sufrido algún tipo de mobbing o acoso laboral? y ¿cuántos de nosotros hemos hecho algo para detenerlo?. En mi experiencia, me he encontrado con estos supuestos; i) personas que no se dan cuenta que se trata de mobbing o acoso laboral y ii) personas que lo saben, pero por ciertas circunstancias se ven obligadas a continuar en la empresa.   Es por eso que por medio de este artículo les comparto algunas de las causas, consecuencias y recomendaciones en relación al “mobbing y/o acoso laboral”; en nuestro país no es un tema nuevo, sin embargo con la reforma constitucional llevada a cabo en 2011 referente al reconocimiento de los derechos humanos y la incorporación del principio “pro-homine” apenas están surgiendo iniciativas de reforma a la Ley Federal del Trabajo para crear los espacios y poder denunciar e imponer las sanciones para este tipo de maltrato. Derivado de lo anterior, comenzaré con la definición de “mobbing” que lo podemos definir como “ una forma de violencia psicológica constituida por acciones negativas reiteradas y sostenidas de hostigamiento ejercidas sobre un trabajador por parte de un jefe o superior jerárquico inmediato o mediato que perduran por un tiempo determinado y atentan contra la dignidad; Ataque sistemático reiterado contra la autoestima de una persona en el trabajo para hacerla sentir excluida, maltratada o subvalorada, alterando su derecho al trabajo.”. De lo citado, podemos advertir que esta forma de maltrato, nunca se verá reflejado como un daño físico, sino que es un daño psicológico que conforme transcurre el tiempo va en detrimento. Veamos, este maltrato resulta ser de naturaleza injustificada y se manifiesta de forma consecuente y periódica durante un plazo extenso a través de actos negativos y hostiles por parte de los compañeros de trabajo o incluso del patrón, dentro de los maltratos a que hago referencia se encuentran los siguientes: gritar, ridiculizar, insultar o humillar a la persona cuando se encuentra sola o en presencia de otras personas, se le asignan objetivos o proyectos con plazos inalcanzables, realizan bromas de mal gusto, sobrecargan selectivamente a la persona con trabajo, castigan duramente a la persona o impiden cualquier toma de decisión o iniciativa personal en el marco de sus responsabilidades y atribuciones, difaman a la persona, extendiendo por la empresa rumores maliciosos o calumniosos que perjudican su reputación, su imagen o su profesionalidad, tratan de manera diferente o discriminatoria, usan medidas exclusivas contra la persona, le quitan responsabilidad y le ofrecen a cambio tareas sin interés o incluso ningún trabajo que realizar. Ahora bien, sin darnos cuenta las consecuencias de las acciones anteriormente mencionadas nos producen inseguridad y falta de confianza en nosotros mismos y en nuestras capacidades profesionales, pasamos por un proceso de desvaloración personal, desarrollamos cierto tipo de culpabilidad, comenzamos a creer que realmente cometimos errores, fallos e incumplimientos, podemos recaer en algún tipo de enfermedad física o trastornos de insomnio, ansiedad, estrés, fatiga e incluso depresión. El maltrato laboral, es un problema serio que requiere atención, es por eso que como abogada, les recomiendo que en caso de que te encuentres en esta situación realices lo siguiente: 1.- Actúes pronto y tomes las medidas necesarias para que lo detengas, es decir, confronta al acosador de forma profesional y clara.2.- Sé fuerte y valora tus propias capacidades creyendo en ti mismo.3.- Busca el apoyo en tus seres queridos, familiares, pareja y amigos.4.- Denuncia ante las autoridades judiciales competentes.5.- Busca ayuda dentro de la empresa y solicita cambio de área.6.- Consulta a un psicólogo para que certifique tu estado de salud deteriorado a raíz del acoso laboral y puedas recibir algún tipo de terapia. Por último, en caso de que te encuentres en esta situación asesórate de un especialista y denuncia, pues la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, ha fijado diversos criterios y vías legales a las que puedes acudir, no permitas que tus derechos humanos sean vulnerados. “Todos los seres humanos, sea cual sea su cultura o pasado histórico, sufren cuando son intimidados, encarcelados o torturados. Debemos, por tanto, insistir en un consenso global, no solo por la necesidad de respetar los derechos humanos en todo el mundo, sino también por la definición de esos derechos, porque es inherente en todos los seres humanos anhelar la libertad, igualdad y dignidad” Dalai Lama
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  • 07.11.2017 Nueve tips para nuevos abogados
      ¿Te acabas de graduar de la carrera de Derecho y apenas comienzas tu etapa laboral? Entonces no puedes perderte los acertados consejos que la Lic. Adriana Cancino nos comparte este mes.      Nueve tips para nuevos abogados   Te acabas de graduar como abogado, aceptaste una oferta y estás listo para emprender tu carrera profesional. Pero aunque parezca que todo irá perfecto a partir de aquí, la verdad es que tienes un largo camino por recorrer y mucho que seguir aprendiendo.   La buena noticia es que no hay mejor tiempo que ahora para empezar a trabajar en tu futuro, y que mejor que compartirte algunos puntos que aprendí como abogada experimentando esta etapa inicial.   1.- Dar antes de recibir.   La mejor manera de desarrollar relaciones laborales sobresalientes es que pienses proactivamente en desarrollar técnicas y/o formas de ayudar a los demás. Te sorprenderás cuánto te puede ayudar a ti mismo el preguntarte constantemente cómo ayudar a otras personas, desarrollando la mejor cualidad de los buenos abogados: la empatía.   2.- Encuentra tu especialidad dentro de una especialidad.   La mejor cosa que un joven abogado puede hacer es encontrar un área dentro del mundo del derecho en la que pueda especializarse y principalmente que le guste esa rama. Esto hará que en tu corporativo jurídico te vean con mayor valor además de ser una pieza esencial para determinados clientes y asuntos.   Por ejemplo, convertirte en experto en tipos específicos de leyes de impuestos, nacionales o municipales, o bien poderte enfocar en el área de bienes inmuebles. Esto hará que tu valor profesional se incremente considerablemente.   3.- Piensa como el propietario de la empresa.   Siempre ten en mente que 1) La práctica de la ley también es un negocio. 2) Tus clientes son también tus consumidores. 3) Tu nombre es tu marca. Por lo tanto, trata a tus clientes, adversarios y contactos cómo quieres ser tratado y el resto vendrá en consecuencia.   4.- Usa tus habilidades como Millennial para agregar valor.   Da un paso atrás y ponte en el lugar de un socio de la firma de abogados para vislumbrar lo que realiza y así poder aportar algo nuevo y ser auténtico.   En vez de estar en la banca por años, agrégate valor ya. Mejora la parte social, emprendedora y creativa del despacho o ayuda a manejar su reputación en línea. Eso dejará impresionado a tu jefe antes de que se impresione por cualquier otra cosa que hagas.   5.- Evalúa tus intereses.   Ser un abogado involucra una búsqueda constante por aprender aparte de tu carga de trabajo laboral. Así es que en el “tiempo libre” de tu jornada laboral te recomiendo seguir investigando leyes, actualizaciones, noticias y negocios referentes a tu desenvolvimiento o actividades laborales encomendadas o bien si estás practicando en una industria que te interesa naturalmente.   6.- Tu reputación lo es todo.   Toma años en construir una gran reputación y un segundo en destruirla. Lo he visto una y otra vez. Tu reputación es tu moneda de cambio. Protégela de la misma manera en la que protegerías a un hijo o en mi caso a un familiar. Cuida lo que haces e interésate en la mejor forma de ser percibido. En esta profesión el prestigio lo es todo.   7.- Haz preguntas.   No tengas miedo de hacer preguntas, ya sean acerca de la misma firma o de la profesión que elegiste. Muchos jóvenes abogados piensan que el admitir que no saben ciertas cosas demuestra debilidad. La verdad es que los abogados de mayor antigüedad no esperan que los abogados recientemente egresados sepan mucho de todo, y cada abogado preferiría que pregunten lo que pareciera una “pregunta tonta” que rehacer horas y horas de trabajo. Y en realidad nunca dejamos de aprender, pues nuestra carrera se basa en el análisis, estudio y actualización de información constante.   8.- Ten paciencia.   Ésta es una de las cualidades más importantes en nuestra carrera, pues en un principio nada será fácil y podremos tropezarnos con errores. Sin embargo, es importante no olvidar que todo tiene solución. Que habrán días que no logremos descansar por la presión de las labores encomendadas o bien que los resultados no se vean reflejados de manera inmediata y para ello se requiere tener paciencia.   9.- Se persistente.   Nada llega por sí solo, ni el conocimiento, ni las oportunidades y mucho menos el éxito profesional. Es por eso que te invito no rendirte, a crear objetivos a corto plazo y a estar dispuesto a levantarte una y otra vez hasta lograrlos; en pocas palabras, a nunca ser conformista.  
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