Demanda por pérdida de tiempo, una leyenda urbana

Fecha: 17/01/2018
Escrito por: Lic. Roberto Hernández

El abogado Roberto Hernández nos comparte una nota en la que aborda uno de los mitos jurídicos más populares en el país: "La demanda por pérdida de tiempo".

 

Demanda por pérdida de tiempo, una leyenda urbana

 

Es común que hoy en día existan leyendas urbanas que la gente crea que son ciertas por haberlo escuchado de algún conocido o bien porque lo vieron en redes sociales o algún programa de televisión, es por ello que hoy quiero hablar y desmentir la falsa creencia que tienen las personas que por encontrarse en una relación de noviazgo prolongada y posteriormente exista una ruptura les da derecho a alguno de ellos a demandar a su pareja por “PÉRDIDA DE TIEMPO”. En México no existe esa figura jurídica, se podría confundir con otra llamada “ESPONSALES”, misma que tiene su origen en el derecho romano, pues doctrinalmente se entiende como la PROMESA de matrimonio aceptada mutuamente en donde quienes contraen esponsales son los futuros esposos.

 

Jurídicamente, los esponsales son un contrato, de naturaleza preparatoria, ya que conducen al contrato definitivo del matrimonio. Sin embargo en la mayoría de los Estados de la República Mexicana incluyendo el Estado de Puebla han derogado esta figura jurídica de naturaleza familiar del Código Civil, pues la evolución constante de nuestra sociedad ha hecho que poco a poco se vuelva obsoleta ya que una simple promesa no garantiza el cumplimiento coactivo del acto jurídico y solemne del matrimonio, mismo que genera derechos y obligaciones y que además es la base jurídica de la familia. No obstante, en otros estados como Tlaxcala o Aguascalientes donde los usos y costumbres son más arraigados, sigue vigente esta figura jurídica en sus ordenamientos normativos, pues de los pocos beneficios que conllevan los esponsales, es poder lograr una indemnización pecuniaria cuando no se lleva a cabo la unión matrimonial, lo que la gente podría confundir como una demanda por “pérdida de tiempo”.


Ahora bien tomando como referencia el Código Civil del Estado de Tlaxcala, en el artículo 40 nos dice que, si alguno de los prometidos decide no cumplir con su compromiso de matrimonio, pagará al otro prometido una indemnización de los gastos que hubiere hecho con motivo del matrimonio o exista un daño grave a su reputación, que en otras palabras podría definirse como una afectación al daño moral, bajo ese contexto es importante mencionar que la indemnización será fijada por el Juez de manera prudente y teniendo en cuenta los recursos del prometido culpable y la gravedad del perjuicio causado al inocente.


En lo que respecta al Estado de Puebla, en caso de encontrarse en el primer supuesto en el que dos personas tuvieran una relación de pareja prolongada, decidieran separarse y uno de ellos quisiera demandar a su pareja por “pérdida de tiempo”, se tendría que demandar el daño moral, toda vez que en el ordenamiento local no permite requerir el cumplimiento de una promesa, pero el daño psicológico y el moral a la imagen y personalidad de la persona, pueden ser susceptibles que un Juez los conozca y en su caso condene a la indemnización al responsable, en el caso que se comprueba que existió un afectación a los derechos de la “personalidad” del prometido inocente.


En ese sentido, cuando se produzca un daño moral, el responsable del mismo tendrá la obligación de repararlo mediante una compensación económica, el cual el monto de la indemnización lo determinará el Juez tomando en cuenta los derechos lesionados, el grado de responsabilidad, la situación económica del responsable, y la de la víctima, así como las demás circunstancias del caso. Por el cual, dicho monto no podrá exceder de tres mil días de salarios mínimos.


Bajo ese contexto, de lo vertido en las líneas anteriores concluimos que demandar por “pérdida de tiempo” jurídicamente no existe pues como se mencionó se llega a confundir con la figura de los esponsales que por su naturaleza y desuso se ha derogado en diecisiete Estados de la República, sin embargo hay otros en los que sigue vigente su aplicación como lo es Tlaxcala y Aguascalientes, en lo que respecta a la Ciudad de Puebla se puede demandar el daño moral mismo que deberá cumplir con los requisitos establecidos por ley.


Es por ello que siempre es recomendable leer e informarse de fuentes confiables antes de sacar conclusiones erróneas y no dejarse influir por lo que escucharon del vecino o vieron en redes sociales o la televisión, finalmente espero que con las líneas anteriores quede claro que no se puede demandar por “pérdida de tiempo” sólo es una leyenda urbana que se ha popularizado en la sociedad.

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